Además del 2002 y el 2005, el año 2015 está en el triste ranking de los peores años de mi vida. Mi hija tenía que enfrentarse a una operación muy delicada y fue muy duro para todos nosotros. Como fue algo programado con muchos meses de antelación, pensé en hacerle una manta de sofá para que pudiese llevarla al hospital. Parece una tontería, pero en aquellos meses anteriores en los que sólo quedaba rezar y esperar, fue como si yo ya hubiera empezado a hacer algo para ayudarla:): una manta para que ella se sintiera, cuando llegara el momento, un poco más como en casa. No le dije a nadie que la estaba haciendo con esa idea, pero a mí me ayudó. Creo que es cierto que las labores y manualidades sirven de terapia en muchas ocasiones. Y si os encontráis en una situación parecida os puede ayudar hacer algo para regalar a esa persona, un cojín, una mantita de ganchillo, un marco para poner una foto especial, una bolsita para guardar sus cosas en el hospital… cualquier cosa hecha con cariño.
La tela que utilicé para esta manta de sofá fue un panel de las archiconocidas muñecas Gorjuss, que “enmarqué” (para que diera el tamaño que quería para la manta) en una tela de rayas camel y otra tela rosa de lunaritos elegidas por ella. El panel mide 1m x 0,50m aproximadamente. Le añadí una tira de rayas de 15cm y una tira de lunaritos de 10cm. Las medidas de la manta son 1,50m por 1m. En esta foto no tiene mucha calidad, pero creo que se ve como se unieron las telas para formar el marco. Está hilvanada y sin planchar :)
Fijé las tres capas con imperdibles grandes para que no se movieran y fui sacando los detalles del panel acolchando con hilo rosa.
Las esquinas...
Los corazones...
En la tira de rayas que va alrededor del panel hice un dibujo con una plantilla y el bolígrafo que se borra con la plancha y fui acolchando también.
Luego cosí el bies, uno muy bonito en una tela parecida a los cuadros Príncipe de Gales y terminado!!
Le puse también en una esquina de la trasera una dedicatoria, con las letras que os compartí aquí. Eso fue idea de mi profesora de patchwork y me alegro de haberla puesto…
Tengo que decir que cumplió su función. Cubrió su cama durante todo el post operatorio, a las enfermeras les encantó, todas hacían un comentario sobre la manta:). Y ella se sintió un poco más como en casa. Ahora está curada, gracias a Dios.
Gracias, como siempre, por vuestras visitas y comentarios.
Un beso y hasta pronto!!




