lunes, 24 de junio de 2019

Renovando: Puertas y Recibidor


Cuando os hablé del proyecto en el que estábamos trabajando os dije que había mucho por hacer… No os imagináis cuánto. La idea base siempre ha sido respetar el espíritu de la casa, actualizándola a los tiempos que corren pero conservando todos los detalles que la hacen especial.


Uno de estos detalles son las puertas interiores… Son antiguas, de 2 hojas en cada hueco de puerta, y en muchas de ellas las manillas son de porcelanaJ. Nos  encantaban, pero el color, no. Eran marrón chocolate, con mil manos de pintura.  Así que, después de varias pruebas, el color elegido fuée… Siiiiiii, que hago? Esto ya es casi patológico!! GRISSSSS J
En serio que quedan preciosas, vimos un montón de ellas en Pinterest antes de decidirnos y quedaban genial. Y le han dado a la casa un aire antiguo pero renovado. La pintura que hemos usado es Gris Vanidad, de Mary Paint. Así hemos pintado todas las puertas de la casa… unas 18 hojas…la verdad que se hace pesado, pero merece la pena. Sólo con eso la casa tiene otro aire.

 En el salón hay 3  puertas con 2 hojas cada una, más una alacena antigua… demasiadas. Así que las hemos integrado en el salón poniendo unos relieves en las puertas con masilla


y encerando como si fueran muebles empotrados en lugar de puertas de paso.



 Y este es el efecto que tienen ahora...










Y también hemos seguido renovando los muebles con pintura. Empezando por el recibidor de la casa, donde se encontraban estas dos sillas y esta consola.


Serán los encargados de dar la bienvenida a los huéspedes que vengan a disfrutar de su tiempo libre en esta preciosa casa. Así que merece la pena dedicarles un poco de atención y decidimos pintarlos con el color Visón de Mary Paint.




Me encanta el resultado. Es increíble como unos muebles con poco estilo y pasados de moda se actualizan y cobran protagonismo sólo cambiando de color.
Las sillas, primero pensé tapizar el asiento, pero finalmente hice unos cojines con lino dónde pinté las rayas de los sacos antiguos con Mary Paint Gris Vanidad 





y quedaron así de bonitas…







Y cambiamos los tiradores de la consola por éstos de Zara Home. Y colocamos una alfombra de yute, para hacerlo más acogedor…

Otro cambio asombroso con un presupuesto pequeño y mucha intención, como casi todo en la vidaJ



Gracias por vuestras visitas y comentarios. Atent@s que seguimos… tenemos que recuperar el tiempo perdido y tengo mucho que contaros!!

Un beso y hasta pronto!!

 

domingo, 9 de junio de 2019

Paisaje de casitas







Hoy os traigo un trabajo de aplicaciones pequeñas. Es muy laborioso, pero precioso de hacer.



Necesita su tiempo, yo he disfrutado haciéndolo y le tengo mucho cariño porque os puedo decir que me ha salvado en un mal momento.
A veces, cuando menos te lo esperas, la vida te sorprende y no precisamente con algo agradable. Ahí estaba yo, escribiendo sobre mi querido Camino de Santiago, ilusionada con un proyecto de turismo rural con mi marido...Y entonces llega algo que hace que tu mundo se tambalee... un terremoto. Y tu vida se para en seco... Y es en esos momentos cuando las pequeñas cosas cobran un sentido fundamental... una cerveza en la mesa de la cocina, el sol de otoño en un rincón de la terraza, una charla con tus hijos, un maratón de series en el sofá...
Gracias a Dios, todo ha pasado ya, pero en aquellos días estuve varias semanas sentada en un sofá casi sin poder mover el brazo derecho. Y este pequeño trabajo fué mi compañero de sofá durante ese tiempo...


Me ilusionaba el poner otro árbol, otra casita... y como es pequeño pues podía manejarlo perfectamente con el brazo pegado a mi cuerpo. Puede parecer una tontería, pero me agarré a esto para no venirme abajo.
El proyecto lo empecé en clases de patchwork y se trataba de sólo el lado del paisaje doblado a la mitad.


Como lo acabé antes de poder moverme, diseñé la otra mitad, reproduciendo el paisaje sólo en un círculo.



Hice las dos partes, les puse guata y acolché con alcolchado pequeño, tenía todo el tiempo del mundo:), aprendí a hacer algunos puntos fáciles de bordado... las uní al fondo y les puse un forro y una cremallera.



Para terminar le puse una ondulina para tapar la costura de la cremallera y un pequeño borlón de lana.


Esta es la importancia de las pequeñas cosas, pueden salvarte de un mal mayor. Y nos ayudan a ver lo importante en ellas.


Espero recuperar el tiempo perdido y contaros muchas cosas más.

Gracias por vuestras visitas y comentarios.
Un beso y hasta pronto!!

jueves, 20 de septiembre de 2018

El Camino... la mejor versión de tí mismo


De vuelta ya de vacaciones, hoy no vengo a hablaros de pintura ni de costura, ni de ninguno de los temas que suelo compartir en el Blog… pero sí de algo que puede ayudar a ser más feliz y que es una de las experiencias más bonitas que he vivido… El Camino de Santiago.
La ruta de peregrinación más famosa de la historia…
 
En 2016 hicimos, con  unos de nuestros mejores amigos, el tramo desde Sarria del Camino Francés. Nunca me había planteado hacerlo, a pesar de tener gente muy cercana enamorada del Camino.
Me parecía un rollo pasarme una semana de mis vacaciones andando con una mochila a la espalda… Pero a raíz de unas circunstancias especiales, decidimos hacerlo... Y nos atrapó.






Volvimos a casa soñando con volver… y hemos vuelto!!
 Esta vez hemos recorrido el Camino Portugués, que une Lisboa con Santiago, el tramo desde su entrada en España por la fronteriza ciudad de Tui. Y esta vez nos ha conquistado para siempre.
Podría contaros las etapas que hemos recorrido, los alojamientos, lo bien que se come en esa tierra e incluso daros consejos para antes de empezar… pero eso podéis encontrarlo en muchas webs que son estupendas y mucho más expertas… yo prefiero hablaros de lo que es para mí la esencia del Camino.
Hay tantos motivos como peregrinos para hacerlo: fe, deporte, conocer gente, olvidar problemas e incluso, casualidad… Y parece algo, en apariencia, sin demasiada importancia…
Te trasladas al punto de partida, preparas una mochila, le cuelgas una concha de vieira que te identifica como peregrino, madrugas y empiezas a caminar…


Y caminas por la misma ruta que llevan siglos pisando los peregrinos… te adentras en los bosques gallegos y te envuelve el olor a eucalipto y a tierra mojada. Y empiezas a mirar cara a cara a la paz que allí reina, y te va empapando…

Poco a poco, etapa a etapa, ese yo interior va saliendo del rincón donde estaba atrapado por las prisas, el exceso de consumo, de responsabilidades y de exigencias personales.
Tomas conciencia de tu vida como si estuvieras volando sobre ella, a vista de pájaro. Y te planteas cuestiones o decisiones que desde dentro es imposible tomar... Como si ya no fueras parte implicada,  como si fuera la vida de otro y le estuvieras dando un consejo de amigo.





Y pasas caminando por aldeas, de gente de vida sencilla. Gente humilde que en su huerto y su pequeño remolque te sonríe y saluda “Buen Camino”. O te dicen que no queda tanto, que tengas cuidado, porque hoy hará calor…
Y se te hace un nudo en la garganta, porque ahora para ellos eres alguien de la casa, un peregrino a Compostela. Casi nada.
La transformación interior que se produce en el Camino  sólo la entiende el que lo ha recorrido.
Allí encuentras personas buenas, de las que parece que ya no quedan en este mundo, dispuestas a ayudar y a dar a cambio de nada.
Te sorprende el espíritu de hermandad que reina entre los peregrinos, el saludo entre ellos siempre va acompañado de una sonrisa… algo raro hoy en día.
Y parece que todo lo bueno que tienes dentro sale a flote, para ir dejando en las cunetas (donde crecen, por cierto, las hortensias azulesJ) todo aquello que consideramos primordial en nuestra vida y que, realmente, es superfluo.
Es lo más parecido al Mindfullnes (Atención Plena, Parar la mente y ser Consciente del momento Presente) que conozco. Pero sin asistir a ninguna sesión en un sitio especializado… la sesión es intensiva, porque dura lo que dura el Camino… y el lugar, la ruta de las estrellas.
Así, la persona que empezó ese Camino, andando el primer día con su mochila al hombro, y la que llega a la Plaza del Obradoiro casi nunca  es la misma.
Es una persona transformada en la mejor versión de sí misma.
La llegada a Santiago, la Gloria para el peregrino, te provoca una sensación de plenitud difícil de explicar... Es un día feliz y triste a la vez. Una mezcla de satisfacción por un reto conseguido y melancolía por dejar de vagar por esos caminos, siguiendo la ruta de las flechas amarillas.
Porque la verdadera Meta es el Camino… cada paso, cada lugar, cada persona con la que te cruzas y, sobre todo, cada momento.
Y cuando este Camino te ha atrapado, sólo puedes empezar a preparar el siguiente.
Bendito Camino.

Vuelvo en nada, contando los progresos de los viejos muebles que estamos intentando recuperar para el proyecto que tenemos entre manos y que os conté aquí. Que también ha habido mucha brocha estas vacaciones…

Gracias por estar ahí.

Un beso y hasta pronto!!

 

viernes, 3 de agosto de 2018

Nuevo proyecto: Disfrutando


No me he vuelto loca, y ya sé que siempre estoy diciendo que me falta tiempo... Pero cuando mi marido me propuso que le ayudara en un nuevo proyecto en el que estaba pensando embarcarse, no pensé ni por un momento decirle que no… Primero por vergüenza torera, porque él me apoya en todo. Este Blog existe porque él insistió en que lo hiciera. Peeero, también porque me encanta una brocha, una aguja y todo lo que huela a antiguo J.


El proyecto era rehabilitar una preciosa casa de campo de 1930, que pertenece a su familia, para ofrecerla como alojamiento rural. Casi nada. Y llena de muebles antiguos para restaurar o redecorar, todo un reto pero, el paraíso para mí.  

La casa, estaba bastante deteriorada, pero tiene una preciosa chimenea, una bonita cocina de azulejos antiguos y muchos detalles bonitos a los que “sacar brillo”. Es su proyecto y yo voy a meter el hombro para ayudarle. Y este Blog también, porque será la ventana desde la que os enseñaré todo lo que vayamos haciendo… Y tengo el  propósito de publicar más a menudo, para que vayáis viendo con nosotros los avances.

Ya os digo que hay muuucho por hacer, pero vamos a disfrutar mucho también. La casa se ofrecerá en alquiler entera y cuenta con una gran cocina, salón muy amplio con chimenea, 5 dormitorios y dos baños. Para empezar, se están ya reformando los dos cuartos de baño. Uno es relativamente nuevo, pero el otro tendrá unos 70 años.

Y en paralelo, iremos poco a poco renovando los muebles con pintura.
Uno de los primeros ha sido esta antigua vitrina… me encantan sus antiguos cristales,  los relieves de las puertas…




...su copete…


Su sitio desde siempre ha sido el salón, en el que hay una preciosa chimenea de azulejos antiguos en tonos azules… Así que decidimos pintarla de ese color. Y es el único mueble en el salón que será azul… para darle protagonismo a la pobre vitrina.



Utilizamos el color Azul Vintage de Mary Paint. De verdad que es increíble esta pintura, se adhiere a todo con una facilidad tremenda y el acabado y la textura es increíble.
El color lo eligió mi marido y creo que acertó totalmente. Aunque cuando empecé a pintarla me pareció que estaba cometiendo una aberración con la pobre vitrina… parecía un azul muy eléctrico… pero al secar bajó mucho el tono.
Por dentro utilizamos el color Arena Tostada, de la misma marca.

Y después de dos manos, dejamos “curar” la pintura una semana y pasamos una lija de grano fino para desgastar algunas zonas.

A continuación, enceré el mueble con cera oscura y… me enamoré de ella, del color...

...de sus detalles…



Me encanta el resultado… Es genial poder rescatar de la oscuridad un mueble y devolverlo a la luzJ

Un cambio asombroso con un presupuesto pequeño y mucha intención. Como casi todo en la vidaJ
Gracias por vuestras visitas y comentarios. No os mováis mucho que seguimos…

Un beso y hasta pronto!!